Inauguración espacio público de la Cruz Blanca

20/05/2010

Discurso inaugural de D. Francisco RodríguezGalán, Alcalde-Presidente de San Nicolás del Puerto.

"Buenos días a todos y todas, y mi agradecemiento a la Hermandad por haberme metido en este jaleillo.

Quisiera comenzar, felicitandonos por este esplendido día, alguien podría extrañarse y pensar: al Alcalde se le ha ido la olla, pues afortunadamente no es así, y que San Diego me la conserve lucida muchos años.

Los días no son explendidos, ni maravillosos según la climatología, si llueve o hace sol. Los hacemos nosotros, las personas, conviviendo, charlando, tomando una copa o entablando amistad con el que nos visita o con el amigo que hacía tanto que no veíamos o también al que vemos todos los días y que valoramos menos por pura rutina. Este si es un día maravilloso, nuestra romería resplandece por si sola, llueve, ventee o haga calor, pues el marco incomparable de la dehesa sevillana y sus gentes hablan por si solas.

Hoy, a ese día del que hablaba, hay que añadirle alfgo más, y es el poder utilizar libremente el espacio donde nos encontramos. recuerdo las veces que de pequeños, nos encaramamos a estos escalones de la Cruz Blanca, pues bien, hoy podemos volver a hacerlo. no puedo dejar de pasar por alto, el día, allá por el año 2005, en el que Manuel Carmona (Carmonilla el del pan para los amigos), me decía: "¿Curro porqué no hablas con Pepe Ginés a ver si podemos utilzar y visitar el paraje de la Cruz?". La verdad es que la idea me pareción genial, e inmediatamente nos pusimos manos a la obra. Así me fuí acercando a esa persona un tanto extraña, que todos conocimos, como a alguien muy peculiar, y que no fue otro que Don José (Pepe Ginés), al menos yo lo llamaba así.

En hablar y hablar, en porqué sí? o en porqué no?(ya sabéis como era), se nos fué el tiempo y un día nos dejó, cuando ya se había decidido a faciltar el camino y cerrar el acuerdo. Estoy seguro de que San Diego y él estarán hoy contentos, porqué al final el objetivo se ha cumplido y ha sido José Luís quien ha continuado con la labor comenzada para poder llegar a buen puerto y disfrutar desde hoy de este lugar tan singular y entrañable. Desde aquí, quiero enviarle a José Luís Ginés Boza, a su esposa e hijos, un fuerte abrazo, por brindarme su amistad y la buena disposición prestada desde el principio. Todo han sido facilidades por su parte, y ahora le toca al Ayuntamiento hacer los deberes, es decir, adecentar y poner en valor este sitio, para uso y disfrute de propios y extraños.

También gracias de nuevo a la Hermandad y a su Hermano Mayor Eduardo, por la colaboración prestada en todo momento, así cómo mi reconocimiento al esfuerzo de aquellos que hacéis posible con vuestro esfuerzo y sudor, que la imagen de nuestro patrón brille con luz propia, costaleros, decoradores, etc. Y no tengáis la menor duda, de que el Ayuntamiento, velará para que este sea un lugar digno para todos y para todas.

Para terminar, deciros que San Diego, trascienda más allá de los religioso, es parte de nuestra cultura y de nuestra forma peculiar de ser. También agradecerle a mi padre, que me apuntase (como se decía antes) a la Hermandad, incluso me hizo formar parte de la directiva como Diputado Mayor, siendo Hermano Mayor Leonides Montes, del que guardo un grato y familiar recuerdo.

Así que como un simple hermano mas, felicidades por este día, y ¡Viva San Diego!.